Influenza o gripe

Influenza o gripe

Es una enfermedad infecciosa, viral de alta contagiosidad producida por los virus de la influenza que van mutando con el paso del tiempo.

Es una enfermedad muy contagiosa y su periodo de incubación (desde que  contrae el virus,  hasta que comienzan los síntomas)  varía entre 1 y 3 días.

Anualmente ocurren entre 4.000 y 6.500 hospitalizaciones asociadas a influenza a nivel nacional, con un mayor riesgo en las personas de 65 años y más y los menores de 5 años.

            

¿Cómo nos contagiamos?

La transmisión del virus se realiza a través de las secreciones respiratorias del paciente infectado.

Entre los mecanismos de contagio los más importantes son:

  1. Tos (las gotitas de la tos o estornudo de una persona infectada son lanzadas generalmente hasta una distancia de 1 metro al aire y tocan la boca o nariz de alguien sano que está cerca.)
  2. Estornudos
  3. Los besos
  4. La persona sana que cuida a un sujeto con  influenza y no se lava las manos   después de tocar secreciones respiratorias del enfermo.
  5. También es posible adquirir la infección cuando se tocan objetos contaminados con  gotitas provenientes de una persona  infectada y se llevan a la boca y o nariz sin lavarse previamente las manos.

La persona infectada ¿Cuándo contagia?

El sujeto infectado con el virus de la influenza es contagioso desde un día antes de comenzar los síntomas y mientras dura la enfermedad, usualmente alrededor de una semana.

¿Influenza o gripe es lo mismo que resfrío?

Aunque se puede confundir con el resfriado común, la gripe o influenza es una enfermedad más grave y es causada, como ya decíamos, por  el virus influenza. En cambio, el resfrío común es provocado por rinovirus.

Este cuadro de influenza se inicia de manera súbita y se presenta habitualmente con los siguientes síntomas:

Dolor de garganta,  dolores musculares, dolor estomacal, articulares  y de cabeza, tos (que generalmente es seca y sin mucosidad), malestar general y  fiebre. En niños muchas veces se acompaña de  náuseas y vómitos.

En cambio el resfriado común es con fiebre baja, poco dolor muscular, secreción nasal clara y abundante  y tos productiva.

Cuál es la complicación de una influenza no tratada

La complicación puede ser una sobre infección bacteriana respiratoria o que el virus comprometa los pulmones provocando  una neumonía, que puede resultar  a veces mortal, especialmente en niños pequeños y sobre todo en ancianos.

¿Cómo se diagnostica?

La mayoría de las veces el diagnóstico es clínico con los síntomas descritos, sobre todo en los niños mayores de 5 años y los adolescentes y adultos. Es importante es tener en cuenta el período del año en que se presentan los casos de influenza, generalmente hacia fines de otoño e inicio de invierno. Sin embargo, es posible que aun fuera de este periodo se presente casos esporádicos de la enfermedad.

En esta situación lo ideal es poder confirmar el diagnóstico con un examen de secreción nasofaríngea en búsqueda del agente viral al igual que cuando se hospitaliza se hace estudio del virus por secreción nasal o se busca en sangre por sistemas inmunológicos.

Existen diferentes vacunas que incluyen:

  • Tres virus, dos virus A ( H3N2) Y ( H1N1) y un virus B el virus victoria.
  • Cuatro virus, los dos virus A ya mencionados y los dos b, Victoria y Yamagata.

¿Cómo nos podemos proteger?

Vacunarnos:

Es una muy buena  forma de prevenir la Influenza,  se prepara cada año considerando los tipos de virus circulantes en el mundo, es bien tolerada pero no debe aplicarse a personas con alergia a las proteínas del huevo, con antecedente de reacción grave a la vacuna.

Si bien tienen gratuidad para la vacuna las  embarazadas, a partir de la 13ª semana de gestación; niños y niñas entre 6 meses y 5 años 11 meses 29 días; personas de 65 años y más; trabajadores de avícolas, criaderos de cerdos y de salud; pacientes crónicos entre 6 y 64 años, portadores de diabetes, enfermedades pulmonares crónicas, cardiopatías, enfermedades neuromusculares congénitas, obesidad mórbida, insuficiencia renal en etapa 4 o mayor y en diálisis, insuficiencia hepática crónica, enfermedades autoinmunes, cáncer, infección por VIH, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas e hipertensión arterial en tratamiento farmacológico.   Lo correcto es que toda persona mayor de 6 meses y que no tenga contraindicación de colocarse la vacuna lo haga, para así proteger a toda la población sobre todos a los que no se pueden vacunar.

Lo ideal es tratar de vacunarse con la dosis que incorpora las cuatro cepas que son las que circulan en este momento.

¿Cómo se trata?

Como tratamiento sintomático se recomienda tomar bastante líquido, y Paracetamol o Ibuprofeno en caso de fiebre o mucho malestar general según las dosis y frecuencia que le indique  su doctor, nunca por su cuenta.

El tratamiento específico del virus de la influenza consiste en el uso de antivirales, los que deben ser prescritos por un médico.

Es importante tener en cuenta que la enfermedad puede complicarse especialmente en adultos mayores, niños pequeños y enfermos crónicos. Por eso es muy importante prevenir la influenza con la vacunación anual y adoptando cuidados de higiene, principalmente lavado de manos.

Dr. Fernando Espina Otero

Pediatra Hema-Oncólogo
Director Médico Mi-Doctor

Recomendaciones generales para evitar contagiarnos e impedir contagiar a otros.

  1. Abrigarse nariz y boca antes de salir al frío y evitar cambios bruscos de temperatura.
  2. Comer frutas y verduras ricas en vitamina A y C (zanahoria, papaya, naranja, mandarina, lima, limón y piña).
  3. Lavarse las manos con frecuencia, principalmente después de tener contacto con enfermos.
  4. Cúbrase la boca y la nariz con un pañuelo de papel cuando tosa o estornude para no pasar sus gérmenes a otros.
  5. No fumar en lugares cerrados ni cerca de niños, ancianos o personas enfermas.
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